De elaboración tradicional propia, el vermouth "Robertini" es tratado con los máximos cuidados para conseguir un producto con identidad propia.

Historia del vermouth

Se han dicho muchas cosas del vermouth. Sus orígenes se remontan a los comienzos de la civilización. Egipto, Grecia y Roma han utilizado esta bebida con fines medicinales. Los antiguos egipcios se encuentran entre los primeros pueblos que fortificaron para estabilizarlo en época calurosa, mientras los antiguos griegos y romanos le añadían ajenjo, tomillo, romero y mirto para reavivar los que habían perdido el sabor.

vermouth

Las primeras referencias de ellos están en el Cuarto Canto de la "La Odisea", cuando la reina Helena ofrece a Menelao, su marido, una especie de cóctel obtenido de hierbas egipcias. Los romanos consumían una bebida llamada Arthemisa Absinthium (el ajenjo de Artemisa) durante el verano debido a su agradable y envolvente sabor. Esta idea de mezclar vinos con sustancias aromáticas vegetales continuó durante la Edad Media, también con fines medicinales. Hace algo mas de 2 siglos, su producción empezó a crecer y los italianos desarrollaron nuevas fórmulas.

Tras el vermouth se encuentra la vieja tradición de fortificar y aromatizar los vinos. Pero si las razones para hacerlo eran meramente prácticas, el vermouth las ha elevado a una especialidad. A comienzos del siglo XVI en las comunidades monásticas de Europa, el consumo de Aperitivos continuaba teniendo características benéficas, ya que se usaba como elixir para cuidar la salud y prolongar la vida.

En la corte real de Bavaria (hoy Alemania), estos vinos fueron nombrados como wermut, "ajenjo" en alemán, unos de los ingredientes clave. Posteriormente, y ya de moda en la corte francesa, la palabra se transformó en vermouth. Durante las últimas décadas del siglo XVIII hubo en Europa un furor por crear nuevos y diferentes Aperitivos, apelando a las mezclas más insólitas entre vinos, alcoholes, hierbas y otros componentes. Este fenómeno abarcó al centro de Europa: el sur de Alemania, Suiza, Austria y el norte de Italia.

Con el paso del tiempo su composición fue cambiando, constituyéndose el Norte de Europa como el centro de producción por excelencia debido a la capacidad de destilación y a los viñedos que ofrecían sus bastas tierras. Por eso, aunque la palabra sea germana y se creara para la misma época, todos los registros existentes aseguran que los primeros vermouth fueron patentados en Turín y Milán, que se convirtieron en la cuna de esta bebida, y en el siglo XVIII se transformaron en el escenario donde confluían el arte y la cultura de una sociedad civilizada. Sus pioneros eran maestros licoreristas en Turín, especializándose en hierbas y aplicando estos conocimientos a los tragos que preparaban.

En la primera mitad del siglo XIX, un grupo de emprendedores enólogos piamonteses iniciaron la elaboración a escala industrial de productos vitivinícolas, destinados a conquistar el mercado internacional. Comenzaron a formar parte de la literatura, el mito y el imaginario colectivo, ya que sus bebidas evocaban lugares exóticos, encuentros memorables, de brindis secretos y públicos.

33686 Pelúgano Aller (Asturias)         e-mail: robertini@robertini.net
Teléfono: +34 984 20 88 18
robertini vermouth© 2012
Diseño web: ticmedia.es